En esta exposición Pedro Meyer nos sumerge en la región de la Mixteca oaxaqueña, capturando no solo su paisaje y su gente, sino también las complejas capas de su historia: lo prehispánico, lo colonial y lo contemporáneo.
La Mixteca se convierte en un espejo de la resiliencia y la adaptación. Es un testimonio visual de las familias divididas por la necesidad, aunque unidas por la memoria, y de un territorio que se redefine a través de quienes se van y quienes regresan.
Esta obra resulta esencial para entender la mirada de un creador y las transformaciones de una región con una importante historia de migración en México.