La caída de Somoza no concluyó la historia: inauguró la difícil construcción de un nuevo poder. Meyer fotografía los primeros decretos, a los dirigentes sandinistas, los vestigios del antiguo régimen y a sus prisioneros.
Entre armas, multitudes y escenas cotidianas, la euforia revolucionaria convive con el duelo y la incertidumbre. Con un ensayo de Néstor García Canclini, el volumen pregunta qué puede revelar una fotografía cuando la revolución comienza a transformarse en historia.